El club sostuvo que se habían presentado errores materiales de derecho, de principio y de hecho dentro del caso, argumentos con los que buscaba defender su posición frente a las acusaciones que se habían planteado en su contra.
Desde el Manchester City también señalaron que se consideraban inocentes de las acusaciones formuladas por la Premier League, manteniendo así su posición respecto al proceso disciplinario.
El caso se mantuvo como un asunto de carácter disciplinario entre el club y la Premier League, mientras el Manchester City insistía en los argumentos presentados para defenderse de las acusaciones relacionadas con sus registros financieros. De esta manera, el conjunto inglés reafirmó públicamente su postura y sostuvo que se habían cometido errores materiales de derecho, de principio y de hecho en el desarrollo del asunto.